Un hombre gay de Essex (al este de Londres) ha ganado un juicio amparado por la Ley de Igualdad de Reino Unido. La singularidad de su caso es que se ha considerado probada por el tribunal la discriminación homófoba únicamente a través de gestos y posturas, sin que se mediara una sola palabra ofensiva. Los hechos ocurrieron cuando el hombre (del que no ha trascendido s...
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