Madrid, 8 mar (EFE).- El Congreso de los Diputados ya debatió en el año 2004 una proposición del entonces grupo parlamentario de CiU para acortar su nombre al de "Congreso", a secas, para eliminar la "discriminación lingüística" por razón de sexo y evitar que las diputadas fueran "invisibles", según argumentaban sus defensores.