Muchas veces, el interrogado en un juicio, se ve obligado a contestar solo con un «sí» o un «no» a una pregunta enrevesada y malintencionada, sin tener ocasión de hacer la debida exposición de los hechos para poder matizar esa respuesta que, si es aislada, muy bien puede malinterpretarse. Y es precisamente por eso que muchos fiscales (también muchos abogados) utiliz...
Ir a anotación original