Teherán, 3 may (EFE).- Las altas y nevadas cumbres de las enormes cordilleras de la República Islámica de Irán se han convertido en un reducto de libertad para las iraníes, para quienes la extendida práctica del esquí y el montañismo ofrece una posibilidad de soslayar las estrictas ataduras sobre la mujer de la ley local.